viernes, 3 de abril de 2020

FLORACIÓN EN CACTOS Y CRASAS. PRIMAVERA EN BLANCO Y NEGRO

El ciclo primaveral está en pleno desarrollo . Los cactos y las crasas están en flor y sus curiosas formas destacan más si cabe cuando el color desaparece.
Ahí está con su enorme volumen. Tiene más de 45 años  un metro de altura y unos 70 centímetros  de ancho en su parte más central. No es una perfecta bola, pero casi.
Su coronilla se delinea de flores cada primavera. 

Ahí las tenéis un poco más cerca. Es como una cabeza de espinas  coronada de ásperas inflorescencias.

Una imagen macro  para ver con más detalle las flores del conocido vulgarmente asiento de suegra.
Púas y flores  en perfecto círculo.
  Una pequeña crasa que también florece entre sus carnosas y jugosas hojas. 

Vista más de cerca. Las flores se montan en unos pedúnculos que se alargan para destacar entre sus hojas

  Otra crasa. Esta agrupa sus hojas como su fueran pétalos regordetes y lustrosos. Es la primera vez que la veo florecer, minúsculas florecillas agrupadas componiendo un delicado pomo floral de suaves tonos rosáceos que destacan entre el verde gris de las hojas.

Y entre las crasas una variedad de las tan conocidas Siemprevivas. Esta florece tras sacar largos tallos carnosos que se doblan como tentáculos buscando la luz y el sol y en su extremo saca unas pequeñas florecillas en forma de piña.
Un día más y un día menos en esta primavera que nada se parece a ninguna vivida.

miércoles, 1 de abril de 2020

LA OLVIDADA Y RESISTENTE CRASA PELUDA Y PERFILADA. PRIMAVERA EN BLANCO Y NEGRO

 Seguro que os ha pasado.
Un día compráis una plantichuela  que os atrae por la perfección de sus regordetas hojas y de esos detalles que parecen pintados y perfilados a plumilla  con algún borrón que otro.


Los pasos por el pequeño jardín ahora se convierten en imaginarias salidas a ese exterior que nos tienen vedado.

Mi fiel compañera, la cámara de fotos que me acompaña como siempre. Me muevo con lentitud para que sea más largo el tiempo que no el espacio.
Observo, me acerco y la redescubro.

 Es así como me cautivó.  
 Sigue viva en su pequeño recipiente. Algún mal viento llegó a tronchar sus carnosos tallos pero aún y así rotos sigue ahí.

Ella no se va a perder esta primavera. 

Además el blanco y negro le sienta muy bien.

Las crasas esas supervivientes de nuestras ventanas, nuestros balcones y rincones olvidados no nos abandonan. No las abandonemos nosotros, piden muy poco. Se desarrollan lentamente y cuando se nos pasa el furor de haberlas adquirido las olvidamos y un día como hoy nos reencontramos.
Somos supervivientes. 

domingo, 29 de marzo de 2020

CONVERSANDO CON LOS ÁRBOLES DE MI JARDÍN

Aquellos que sueñan de día comprenden muchas más cosas que escapan a los que solo sueñan de noche.
Edgar Allan Poe


Las dríadas son esos seres que habitan en el interior de los árboles. 
Los árboles que hay en mi jardín no son magníficos especímenes, pero son árboles y por tanto en su interior hay mágicos seres como no podía ser de otra manera.

No son fáciles de ver, hay que acercarse mucho y  contener la respiración para no molestarlos. El aliento humano no siempre es  bueno y a pesar de ello  los árboles siempre nos lo devuelven purificado. Ellos son así.
Pues bien me pasee entre ellos rodeada solo del silencio sonoro de la naturaleza. No hay aviones que tantas veces se había reclamado su silencio, no hay coches... no hay.
  Al principio no les veía pero insistí en mi búsqueda porque sabía que estaban allí y me estaban mirando, solo esperaban a que me concentrara y dejara fuera de mi mente todo pensamiento.

Y a partir de ese momento los vi.
Y cada uno me habló en su lenguaje y a todos entendí.

Mirarlos, aguantar la respiración y os hablaran.












jueves, 26 de marzo de 2020

CALAS, GRANDES COPAS FLORALES. PRIMAVERA EN BLANCO Y NEGRO.

Las gotas de lluvia y las flores, dos imágenes que se repiten muchas veces en este blog.
El jardín no sabe de virus en humanos, bastante tiene con los suyos propios pero aquí traigo de nuevo una superviviente, la cala. 
LLeva decenas de años en este lugar y a pesar del festín de polen  que algunos escarabajos se dan en el interior de sus flores sin dañarlas  y algún caracol que agujerea sus hojas, la cala resiste.

  Ya le tengo cogido el  encuadre. Este es uno de los  que más me gustan en la flor después de la lluvia.
  La textura de sus pétalos retienen con mucho agarre las diminutas gotas de lluvia.

Ahí, en el fondo de la copa floral y dándose un atracón de polen un escarabajo.

Las matas de calas pueden alcanzar un metro y medio en estos momentos de la primavera y la floración es muy abundante. Estará dando flores casi un mes y el desgaste a pesar de su fortaleza la dejará exhausta. Mientras dure un gran espectaculo . Tener un jardín en estos momentos es algo que agradezco... una vez más.

Pues bien, qué necesitan las calas para que año tras año sigan  ahí.
Ahora disfrutar de su esplendor y darles las gracias por su presencia.
Cortar alguna varas florales y llevarlas al interior de casa, ya que esta primavera no podré regalarlas.
Y cuando su esplendor empiece a decaer, dejarlas reposar,  aunque su aspecto sea marchito y ya doblen por cansancio sus fuerte tallos .

Dejará de dar flores y la gran mata de enormes hojas se desplomará. Su ciclo habrá acabado.
Será el momento de cortar todos los tallos o lo que quede de ellos a ras de tierra. Será el momento de dejar todo el espacio que ocupó limpio y no invadirlo con ninguna planta nueva.
Sus raíces son rizomas que necesitan cargar nutrientes. Hay que espaciar los riegos para que no se pudran y descanso mucho descanso que ya llegará otra primavera.

lunes, 23 de marzo de 2020

PRIMAVERA EN BLANCO Y NEGRO. VUELVO A LA MAGIA DE MI JARDÍN QUE SIEMPRE HA ESTADO AHÍ

Este jardín me socorrió hace años, bastantes años y vuelvo a él porque en él encontré la magia de vivir y necesito de él para seguir viviendo.
Entramos en un periodo incierto pero la primavera no lo sabe.
Desde hoy hasta no sé cuando el jardín  lo mostraré en blanco y negro. No perderá nada de su esencia y seguro que él nos ayudará a encontrar los colores perdidos.





lunes, 2 de marzo de 2020

CYMBIDIUM. LA ORQUÍDEA TERRESTRE

Llegó en el mes de diciembre del 2018. Tras un año en el jardín a vuelto a florecer.  Un regalo que sigue vivo.