Si algo tiene este jardín de bello es porque en algún lugar sentí esa belleza y con mis torpes manos de jardinera inexperta la he intentado atrapar en un minúsculo espació que el ojo de la cámara hace en la mayoría de las veces maravilloso y hasta irreal.
Fascinada he quedado al descubrir la obra de Jason de Caires Taylor y la he tomado de la red . El enlace lleva a su web y en ella se puede admirar su obra; bella, original e inquietante.
Por motivos obvios esta imagen me encanta . Una joven tumbada sobre un pavimento que podría ser el de cualquier jardín, observando plácidamente como crecen a su alrededor..... Corales, que surgen de infinidad de macetas esparcidas como si de una realidad terrenal fueran . Lo subyugante es que es el fondo del mar su jardín.
No me canso de mirarla. Esa joven está destinada a desaparecer , a ser absorbida por el tiempo.
Empezó con unas cuantas macetas y un sueño
Acabará devorada por corales y microorganismos. Cambiará su neutro color terrenal por tonalidades que solo la paleta de la Madre Tierra sabe tintar .
El tiempo y los corales cambiaran sus formas. Servir de soporte a vidas nuevas. Proteger con sus presencias un ecosistema en peligro.