Y Narciso se ahogó....
¿Habéis mirado de frente alguna vez a un Narciso? ... No se dejan.
Si alguna posibilidad hay es cuando dirigen su saludo al sol pero no tardan en doblegar sus corolas. Sentirse hermosos les costó caro.
No es leyenda, esta delicada filigrana floral yace sobre una roca ya separada del tronco vital. Como Narciso no se dejaba querer y su obstinación le costó la vida.
Los que todavía se mantienen con vida evitan por todos los medios ser queridos y dirigen sus corolas allá donde los que los desean no puedan disfrutar de su belleza.
Si alguno se mantiene erguido no es por voluntad propia.
Pero la cámara los ha perseguido una primavera más y enamorada como ECO de tan precioso ser ha repetido su aparición en este lugar.








